“TRABAJAMOS POR UNA DEFINICIÓN COMÚN

Entrevista a Isabel Oliver, secretaria de Estado de Turismo en funciones.

Las comunidades autónomas muestran un claro interés por alcanzar una legislación armonizada.

La proliferación de las viviendas de uso turístico ha puesto en el mercado una nueva alternativa de alojamiento que amplía las opciones para los usuarios y puede contribuir frente a las estacionalidad en numerosos destinos. A pesar de los avances realizados en los dos últimos años respecto a la legislación, sigue siendo uno de los grandes retos que deben afrontar las distintas administraciones, así como una definición armonizada sobre esta modalidad de hospedaje. La secretaria de Estado de Turismo en funciones, Isabel Oliver, sostiene que, aunque el Estado no tiene la competencia, en las reuniones que ha mantenido con consejeros y directores de turismo se ha planteado la posibilidad de coordinar una definición común, pero por el momento no han llegado a un acuerdo.

La necesidad de una regulación coordinada en todo el territorio nacional sobre las viviendas de uso turístico inquieta tanto a los hoteleros como a los propietarios de apartamentos. Se han dado pasos, con varias modificaciones legislativas, ¿qué han supuesto estos cambios?
Con la modificación de la ley de Arrendamientos Urbanos se pretendía una diferenciación total de lo que es turístico de lo que no, con lo que se refuerza la normativa de
las comunidades autónomas, les da más fuerza, pues hay que tener en cuenta que el Estado no tiene competencias en esta materia. Por otra parte, la Ley de Propiedad Horizontal permite que se pueda poner en el orden del día una cuestión tan
importante como es si se quiere o no se quiere el alquiler turístico en las comunidades de vecinos. Sus estatutos no prohibían el alquiler turístico, con lo cual se podía hacer, pero ahora, con la modificación de esta ley, pueden hablar de esta cuestión sin modificar sus estatutos.

¿En qué medida una oferta legal podría contribuir a dinamizar los destinos turísticos y fomentar el empleo en temporada baja, cuando muchos hoteles cierran y estas viviendas suponen una oportunidad de alojamiento?
Lo primero es que tiene que ser legal, las viviendas tienen que tener una licencia, y así este sistema de alojamiento puede ser interesante para muchos visitantes. Puede ser el caso de que estén abiertos cuando hay planta hotelera que no lo está, ¿por qué no?

¿La modificación que permite que las comunidades de vecinos se puedan pronunciar es aplicable a todas las comunidades autónomas, con independencia de la normativa específica que tengan?
Sí, porque es una normativa estatal y, por tanto, el Estado tiene la competencia.

“Es absolutamente necesaria una coordinación entre ayuntamientos, autonomías, concejos o cabildos si hablamos de islas, porque unos deciden sobre urbanismo, otros sobre las características turísticas”

Con los pasos que se han dado, la modificación de las citadas leyes, también hubo cambios en la Ley General de Tributos, ¿no podría alcanzarse una armonización o definición única de la vivienda de uso turístico para que las empresas y autonomías se rijan por las mismos criterios en las 17 comunidades autónomas?
Lo hemos hablado en las reuniones de las conferencias sectoriales y de directores generales que hemos mantenido en el último año. Aunque el Estado no tiene la competencia, lo estuvimos hablando con el afán de coordinar una definición común para que se asumiera en cada una de las normativas de las comunidades autónomas, pero no llegamos a un acuerdo, lo que no quiere decir que se abandone esta línea. Sería ponernos de acuerdo y que cada una de las comunidades autónomas lo integre en sus normativas.


Algunas de las autonomías que han impulsado regulaciones han visto cómo éstas quedaban paralizadas ante la dificultad de encontrar un consenso entre todas las partes. ¿Ha habido improvisación en algunos casos a la hora de desarrollar una normativa?
A lo mejor ha habido falta de coordinación, sin perder de vista que es un tema muy complicado jurídicamente. Intervienen muchas cuestiones, como la parte jurídica,
la parte urbanística… Es absolutamente necesaria una coordinación entre ayuntamientos, autonomías, concejos o cabildos si hablamos de islas, porque unos deciden sobre urbanismo, otros sobre las características turísticas.

La Secretaría de Estado ha celebrado numerosas reuniones con el sector turístico a lo largo del año.

“Queda mucho por hacer, aunque corresponde en gran medida a las comunidades autónomas, pero creo que con lo que se ha puesto encima de la mesa en las distintas reuniones podríamos hacer que funcionen todas mejor. Nuestra misión en este caso es liderar, ayudar a que cada una de estas normativas, en sus respectivos territorios sea de mejor aplicación y que funcionen. Vamos a retomar las conversaciones con comunidades autónomas y con plataformas, con la idea de tener más información, más homogeneidad, y mejor servicio y seguridad jurídica para quienes alquilan y para los propietarios, para que todas tengan la licencia correspondiente en cada una de las comunidades autónomas”.

Desde asociaciones como FEVITUR piden normativas de posible cumplimiento para evitar inseguridad jurídica, tanto por parte de los gestores de apartamentos como por los propios particulares que tienen su vivienda y que viven de ello.
La normativa tiene que ser correcta, se tiene que hacer con rigor y conforme a derecho. Es un tema muy complicado jurídicamente. Quizá no ha habido mucha coordinación, ha habido prisas… pero, para garantizar la seguridad jurídica, tenemos que evitar hacer normativas que no cumplan los requisitos legales. Una normativa defectuosa da lugar a más inseguridad. Las comunidades autónomas lo tienen muy claro, como hemos visto en las reuniones con consejeros y directores de turismo, intentan hacerlo lo mejor posible y en muchos casos lo hacen, pero siempre podemos aspirar a más.

Las necesidades son distintas en cada destino, no es lo mismo en zonas de costa, donde hay una amplia oferta de hoteles, que en zonas de interior, que en muchos casos no tienen una capacidad de alojamiento suficiente, y las viviendas de uso turístico podrían ayudar a mejorar su oferta.
Totalmente de acuerdo. Incluso dentro de una misma comunidad autónoma cambia mucho, puede haber una zona turística que no tiene nada que ver con zonas de interior, con pueblos que a lo mejor sí les interesa este tipo de oferta porque no tienen alojamiento hotelero