LAS CIFRAS DE UN SECTOR SÓLIDO Y CON MUCHO FUTURO POR DELANTE

La demanda para las viviendas turísticas crece junto a su repercusión económica

La vivienda de uso turístico es una opción cada vez más popular para alojarse durante un viaje en España, tanto por parte de los propios residentes como entre los turistas y viajeros de todo tipo procedentes de los principales mercados emisores extranjeros. Las cifras de los indicadores turísticos estadísticos, así como los estudios más específicos elaborados en torno al sector avalan su importancia y muestran los aspectos diferenciadores de esta tipología de alojamiento y el valor que trae para el sector turístico, con una estancia media que duplica la del alojamiento hotelero.

Los datos de la Encuesta de Gasto Turístico, Egatur, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística, publicados en diciembre y correspondientes a los diez primeros meses de 2018, muestran que este indicador alcanzó globalmente en España 79.921 millones de euros, de los cuales 15.857 millones de euros correspondieron al alojamiento no hotelero de mercado –el que implica una transacción económica,
excluyendo por tanto a quienes pernoctan en una vivienda propia o de familiares, por ejemplo-. Si se observa en esta estadística el gasto medio por viaje de cada turista, alcanza los 1.076 euros para el hotelero y 1.268 euros para el resto. Y ello a pesar de que en el alojamiento privado el gasto diario queda en 126 euros –habiendo subido en un 7,19 % – frente a los 195 euros del hotelero –que sube el 6,39 %-. Esa
diferencia se debe claramente a la extensión de la estancia, que el INE sitúa en 5,5 días para el cliente del hotel, frente a los 10 días del usuario de otro tipo de alojamiento. Informes sectoriales ofrecen una fotografía más nítida de esta realidad. La demanda de vivienda turística ha aumentado casi un 33% en los últimos dos años por parte de los usuarios españoles y muestra un sólido protagonismo desde los mercados
internacionales, según datos del V Barómetro de Alquiler Vacacional en España, elaborado por la Universidad de Salamanca y encargado por Expedia. La quinta edición del estudio trae como novedad la inclusión de las aportaciones al mercado español de los principales mercados europeos emisores de turistas a España: Reino Unido, Francia y Alemania. Un usuario primordial en el sector del alquiler vacacional que, hasta el momento, no se había contemplado. Entre sus principales conclusiones, destaca que, en los dos últimos dos años, la vivienda turística ha sido utilizada en 110 millones de viajes: 29 millones por parte de los residentes en España (7 millones más que en 2017) y 81 millones en el caso de los residentes en el extranjero.

La comparativa con dos ejercicios atrás indica claramente que la vivienda turística consolida su peso en España, ya que su uso aumenta un
32,8 % entre los residentes en España y se caracteriza por una creciente fidelidad, pues el 46,9 % solo buscó ofertas de vivienda turística en el destino turístico al que querían ir (38,7 % en 2017). Por su parte, el 42,9 % de los residentes en el extranjero solo buscó vivienda turística. El informe también indica que, en los dos últimos años, el número de veces que se ha utilizado vivienda turística ha sido de 2,78 (españoles y extranjeros). En el caso de los residentes en España este número sube a 3,07 (mayor que las 2,31 veces de 2017), y en el caso de los residentes en el extranjero 2,62 veces. Su peso positivo sobre la economía es además evidente, ya que las viviendas turísticas han generado 124.313 millones de euros en los últimos dos años. De esta cifra, 18.174 correspondería al gasto generado por los residentes en España –lo que supondría 4.230 millones más que lo obtenido en 2017, que fueron 13.944 millones-, en tanto que el usuario extranjero fue la fuente de
106.139 millones de euros. El hecho de que el barómetro incluya en esta ocasión cifras sobre los clientes internacionales permite además observar un aspecto muy importante. Y es que en el caso de los residentes
en el extranjero, la estancia en una vivienda turística es mayor que en la de los residentes en España. Mientras que estos últimos se alojan 5,5 noches de media –una extensión frente a las 5,3 noches en 2017-, en el caso de los residentes en el extranjero, la duración de la estancia media es de casi 10 noches. Respecto al número de personas que se alojan, de media son cuatro los visitantes que pernoctan una vivienda turística (cifra que se mantiene frente a 2017), mientras que son 3,4 en el caso de los residentes en el extranjero. El gasto total de los clientes internacionales duplica el de los españoles por su estancia más prolongada y mayor capacidad económica. Así, para los nacionales es de 2.375 euros para toda la estancia y de 4.417 millones de euros para los usuarios internacionales. En consonancia con estos datos se observa que los principales usuarios de las viviendas turísticas por parte de los residentes en España siguen siendo las familias (43,7%) y parejas (35,6 %), datos que representan, no obstante, un ligero cambio respecto al estudio de 2017 (48,7 % para familias y 29,5 % para parejas). Igualmente, los usuarios principales entre los residentes en el extranjero son las familias (42,1 %) y las parejas (36,7 %), indicando un comportamiento prácticamente idéntico entre el cliente nacional y el foráneo en este aspecto

UBICACIÓN, FACTOR CLAVE
La localización es el factor clave para elegir una vivienda para todos los clientes. Sin embargo, los españoles sitúan como segundo motivo el precio y tercero el entorno, mientras en el caso de los extranjeros sucede al contrario. El hecho de que el alojamiento esté ubicado en el centro es más valorado por los usuarios internacionales, que optan por ello en un 62,8%, en tanto que un 37,2% se decide por las afueras. Para los nacionales apenas hay diferencias, pues un 52,8% elige el centro y el 47,2% el extrarradio. No obstante, resulta e interés comparar los datos obtenidos para precio y ubicación respecto del informe de dos años antes, el de 2015, que muestra cómo se está produciendo una progresiva sustitución del precio por la ubicación como factor clave principal para la decisión entre los españoles. El apartamento es el tipo de alojamiento más solicitado por ambos tipos de residentes (65,8 % para los residentes en España y un 50% para los residentes en el extranjero) siendo el chalet la segunda opción para los nacionales (15,2 %) y la villa en los internacionales (32,8 %).

ALTA SATISFACCIÓN Y RECOMENDACIÓN
El nivel general de satisfacción supera los 4 puntos sobre 5, tanto sobre el destino como sobre la propia vivienda turística y se mantienen en la misma puntación respecto a 2017 en el caso del mercado español. Y tras disfrutar de la estancia, la disposición a recomendar supera los 4
puntos sobre 5: 4,1 en el caso de los residentes en España (en línea con los datos del 2017 cuando era un 4,2) y 4,3 entre los residentes en el extranjero. Además, en el 50,9 % de los españoles y el 44,9% de extranjeros emitieron algún tipo de comentario, que fue positivo en el 97,7% y el 96,4%, respectivamente. El agradable ambiente con los vecinos también se mantiene como un punto importante y a favor en la re
petición. Los usuarios manifestaron no haber tenido ningún problema en una media del 97%. Sobre la integración en la sociedad de este tipo de turismo existen también varios estudios que inciden en la demostración de que no se ha producido un impacto negativo. Tal es el caso del encargado por FEVITUR a la consultora in-Atlas, que concluye cómo el motivo de la subida del alquiler residencial en destinos como Menorca o Madrid, no es achacable a las viviendas turísticas. En el caso de la isla balear señala que han sido la mejora del empleo y la economía local lo que ha provocado el aumento de los precios, puesto que sólo el 8,2% de las viviendas de Menorca se dedica al alquiler turístico. Para Madrid únicamente se produce una excepción en relación al distrito Centro, donde impacta un 1,19%. En este sentido redundan también los datos que maneja FEVITUR sobre la repercusión económica de las viviendas turísticas en las distintas Comunidades Autónomas. Como ejemplo puede destacarse el caso de la Comunitat Valenciana, con más de 1.700 millones de euros anuales, o Andalucía, con 18.600 millones.


El nivel general de satisfacción supera los 4 puntos sobre 5, tanto sobre el destino como sobre la propia vivienda turística y se mantienen en la misma puntación respecto a 2017 en el caso del mercado español. Y tras disfrutar de la estancia, la disposición a recomendar supera los 4
puntos sobre 5: 4,1 en el caso de los residentes en España (en línea con los datos del 2017 cuando era un 4,2) y 4,3 entre los residentes en el extranjero. Además, en el 50,9 % de los españoles y el 44,9% de extranjeros emitieron algún tipo de comentario, que fue positivo en el 97,7% y el 96,4%, respectivamente. El agradable ambiente con los vecinos también se mantiene como un punto importante y a favor en la re
petición. Los usuarios manifestaron no haber tenido ningún problema en una media del 97%. Sobre la integración en la sociedad de este tipo de turismo existen también varios estudios que inciden en la demostración de que no se ha producido un impacto negativo. Tal es el caso del encargado por FEVITUR a la consultora in-Atlas, que concluye cómo el motivo de la subida del alquiler residencial en destinos como Menorca o Madrid, no es achacable a las viviendas turísticas. En el caso de la isla balear señala que han sido la mejora del empleo y la economía local lo que ha provocado el aumento de los precios, puesto que sólo el 8,2% de las viviendas de Menorca se dedica al alquiler turístico. Para Madrid únicamente se produce una excepción en relación al distrito Centro, donde impacta un 1,19%. En este sentido redundan también los datos que maneja FEVITUR sobre la repercusión económica de las viviendas turísticas en las distintas Comunidades Autónomas. Como ejemplo puede destacarse el caso de la Comunitat Valenciana, con más de 1.700 millones de euros anuales, o Andalucía, con 18.600 millones.