“NECESITAMOS UNA NORMATIVA LO MÁS ARMONIZADA Y UNIFICADA POSIBLE”

Tolo Gomila, presidente de FEVITUR

Lograr consensuar una normativa a nivel estatal, acercar la oferta de las viviendas a las agencias de viajes, la profesionalización del sector y luchar contra el intrusismo y ciertas arbitrariedades administrativas, son algunos de los objetivos de la Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos Turísticos, según explica en esta entrevista su presidente, Tolo Gomila.


¿Cómo ve en estos momentos el panorama del sector?
Hoy el reto definitivo que tienen las viviendas de uso turístico en España es el normativo. Ya es un sector de alojamiento que está totalmente consolidado, representa un tercio de la oferta. Estamos hablando además de una industria que en 2017 ha aportado casi 63.000 millones de euros al Producto Interior Bruto (PIB) y el inconveniente que nos encontramos es tener 17 Comunidades Autónomas con 17 definiciones y legislaciones diferentes.

El desafío en lograr la armonización …
Sí, el reto es ser capaces, con las palancas que tiene el Estado, de tratar de armonizar una normativa y una definición común de lo que es la vivienda de uso turístico a nivel nacional. Hoy nos encontramos con una situación muy judicializada, Fevitur atesora ya 16 sentencias tumbando o derogando distintos decretos de distintas Comunidades Autónomas, es evidente que desde el punto de vista normativo no está resuelta esta situación a nivel nacional. Además, hay presentados contenciosos para la zonificación de Palma y para las islas de Mallorca y Menorca, en la modificación de su plan general. También se han presentado contenciosos en San Sebastián, en Madrid, en Bilbao,… con lo cual es necesario que el Estado se involucre -y hay que reconocer que el actual Gobierno como mínimo ha tenido la sensibilidad de hacerlo-. Es muy necesario consensuar ciertas directrices para tener una normativa lo más armonizada y unificada posible.

La actual Secretaría de Estado de Turismo está dando algunos pasos.
Ha creado una mesa de trabajo exclusivamente para las viviendas de uso turístico, donde participan diferentes actores: las federaciones de municipios, los ministerios de Turismo y Fomento, y también ha estado Fevitur. Se ha tratado de poner voz y escuchar a las distintas sensibilidades, tanto desde el punto de vista sectorial como de las diferentes administraciones. La mesa ha iniciado una hoja de ruta para ayudar a las Comunidades Autónomas – que tienen absolutamente transferidas las competencias en turismo- y de encontrar aquellos caminos que nos permitan llegar a esa paz normativa que a día de hoy no existe.

¿Creen entonces que va por el buen camino?
Nosotros tenemos claro cuál es el camino y coincide en gran medida con los que ha planteado o los que ha dicho inicialmente la Secretaría de Estado. Estamos muy conformes con que haya un registro nacional de viviendas de uso turístico. Entendemos que aportará valores adicionales y además son leyes estatales basadas en fiscalidad y en seguridad nacional y en defensa del consumidor. Lo vemos muy positivo, y es muy necesario también hacer una definición dentro de la ley de arrendamientos urbanos de lo que es una vivienda de uso turístico porque, al ser ley estatal, tendríamos una definición a nivel nacional.

¿Y otros aspectos que deban establecerse?
En las viviendas que estén en edificios plurifamiliares, los denominados pisos turísticos, puede ser positiva una modificación de la ley de propiedad de división horizontal, donde se rompan las unanimidades actuales y permita que las comunidades de propietarios, en caso de tener algún problema puedan evacuar a los malos actores indistintamente de la naturaleza contractual del alquiler que tengan (sea turístico, residencial o comercial). Ya hay una comunidad autónoma que tiene aplicada esa ruptura de la unanimidad desde hace años que es Cataluña, lo que permite que con una mayoría forzada se pueda solventar el problema.

¿Sería interesante entonces extender el ejemplo de Cataluña?
Sí, la normativa catalana lleva ya diez años. Tiene la ventaja de que ya ha pasado todo ese proceso, y ahora está absolutamente consolidada. A día de hoy, si tuviéramos que poner un ejemplo a nivel nacional de lo que es defender tanto los derechos como las obligaciones de la actividad de las viviendas de uso turístico, el ejemplo sería la normativa catalana.

Aparte de los aspectos legales ¿cuáles cree que son los principales retos?
Principalmente tres. Uno es la profesionalización, hoy en día Fevitur representa aproximadamente unas 186.000 unidades de alojamiento en toda España y observamos que ya el 70% de las viviendas de uso turístico está ya gestionado por operadores profesionales y el 30% por propietarios individuales. Ese camino es inevitable porque, en definitiva, el Estado, desde el punto de vista fiscal o de seguridad, pone una serie de requerimientos que empujan a que venden dos macro monstruos que son Expedia y Priceline. Y estamos viendo como las plataformas B2C como Booking están creciendo de una forma exponencial en lo que a transacciones se refiere de viviendas de uso turístico.

¿Y el tercero?
Pues viene un nuevo reto y es la integración dentro de los bedbanks, de los bancos de camas, de esas viviendas de uso turístico, con lo cual el paradigma será el de ir incorporando dentro de esos inventarios -que ya no son inventarios de plataformas Peer to Peer, sino en canales B2B y también a través de distribución de GDS- las viviendas de uso turístico como otro producto añadido más dentro del alojamiento.

Especialmente orientado entonces a las agencias de viajes
Sin duda, estamos trabajando desde Fevitur en la confección, con una serie de actores, para crear un bedbank, centrándonos evidentemente en oferta legal, como no podía ser de otra forma, y ofrecerles reserva inmediata para que las viviendas puedan ser comercializadas a través de las agencias de viajes.

¿Cuál es la contribución de este tipo de alojamiento al modelo turístico?
Creo que se tienen que poner en valor las externalidades positivas que tienen las viviendas de uso turístico, que para mí son claras. Una es que nos otorga una ventaja competitiva frente a otros destinos, porque el 60% de los usuarios son familias. Tener una oferta legal de viviendas turísticas en España nos otorga una ventaja frente a destinos como Túnez, Marruecos, Turquía o Egipto, donde por razones de seguridad posiblemente el usuario europeo no decida utilizar la vivienda de uso turístico y sí venir a España. Segundo, según reflejan las encuestas de Egatur, el gasto del usuario de viviendas de uso turístico es un 23% superior al de un establecimiento turístico tradicional, es un turista que dinamiza mucho más su gasto. En tercer lugar, el 65% del coste por estancia va directamente al sector terciario: restauración, comercio, transporte y cultura. Y cuarto, es que nos ayuda mucho a desestacionalizar algunos destinos turísticos como Baleares, Costa Brava o la Costa Blanca donde durante una época importante del año la oferta del establecimiento turístico permanece cerrada. Estas son las palancas positivas que se tienen que poner en valor, es otra tipología de alojamiento que enriquece la marca turística y la marca España.

¿Qué opina sobre las críticas que les atribuyen la masificación en algunos destinos?
El problema que hemos tenido en estos últimos cuatro años es que determinadas fuerzas políticas basadas en el populismo y en la radicalidad han entrado en las administraciones a gobernar. Que no tienen ninguna capacidad desde el punto de vista de gestión y ninguna experiencia. Creo que es muy importante tener sentido común, sin ningún sesgo ideológico. Como ejemplo, el peso de la vivienda de uso turístico, y los datos que le doy son tanto de la parte legal como ilegal, en la ciudad de Palma de Mallorca es el 1,42% del parque residencial; en Madrid es del 0,79%; en Cataluña es un 2%; en Valencia es un 1,24%; en todo Baleares es un 6,79%. Hemos vivido unos años muy extraordinarios en cuanto a afluencia de turismo pero porque prácticamente teníamos la exclusividad del turista vacacional derivado de los problemas de seguridad en otras zonas. La capacidad de regular precisa de inteligencia emocional. El prohibir de facto lo que demuestra es una absoluta incapacidad de gestión.

¿Cuál sería la clave entonces?
Lo que hay que hacer con los propietarios, si realmente se quiere poner más vivienda de alquiler residencial, es no demonizarlos. Lo que hay que hacer es seducirlos. Hay muchísimos propietarios que hoy bien tienen sus viviendas vacías o bien las tienen en uso turístico, por razones de seguridad en el cobro y por razones de flexibilidad. Por ejemplo, en Palma, las viviendas de uso turístico representan el 1,42% sobre el parque residencial, el porcentaje de viviendas vacías es el 16%.

¿También habéis acudido a la vía penal?
Vamos a presentar dos querellas penales. Una se ha presentado ya en noviembre, concretamente contra el alcalde de Palma, y otra contra algunos miembros del Ayuntamiento de Madrid, nuestros Servicios Jurídicos han visto claros indicios de Prevaricación Administrativa
y Urbanística que han sido denunciados, ahora toca dejar trabajar a la justicia. Hay un denominador en común en algunos ayuntamientos que han aplicado políticas muy restrictivas. Por desgracia, esos ayuntamientos todos tienen un color parecido, y es que están gobernados o co-gobernados por fuerzas radicales o populistas. El ejemplo es el de Madrid, Valencia, Palma de Mallorca o Las Palmas. Vemos que hay claros indicios de prevaricación desde el punto de vista administrativo y urbanístico por parte de sus responsables, que lo que han hecho es hacer una prohibición en algunos casos con carácter retroactivo con el único objeto de poder impedir la actividad de las viviendas de uso turístico. Es muy necesario que aquellas fuerzas que legítimamente tienen llave de gobierno o capacidad de gestión en las administraciones tengan claro que se tiene que legislar siempre preservando los derechos fundamentales de proporcionalidad, transversalidad, igualdad y libre comercio, y consideramos que no se ha hecho.

“La capacidad de regular precisa de inteligencia emocional, el prohibir de facto lo que demuestra es una absoluta incapacidad de gestión”

¿Cómo creéis que va a evolucionar el sector en los próximos años?
Pues yo soy optimista por naturaleza, veo en un proceso de dos o tres años que, a corto plazo, en un año o año y medio, la situación legislativa estará totalmente normalizada en todo el territorio nacional. Más a medio plazo, vemos una integración de las asociaciones hoteleras y las de viviendas de uso turístico, las veo absolutamente integradas. Y finalmente, que dentro de esta figura del alojamiento, tanto la parte de establecimientos turísticos como la parte de vivienda de uso turístico, estarán intentando promocionar la marca España y cada uno de sus destinos dentro de un proceso absolutamente normalizado, donde lo que nos importará será cuánto podemos ser más competitivos y cuánto podemos ser más cualitativos. Esa es la imagen que tengo a medio plazo.